Casta morada se impone ante un Herediano timorato

Herediano venía adoleciendo de un factor clave en el futbol desde el cierre de la primera fase: la contundencia ante el marco rival. Lo que pasa es que en el bando florense se distrajeron mucho con factores que no podían controlar, pero no hicieron lo necesario para mejorar lo que sí estaba en sus manos.

Herediano terminó asegurando el liderato general ganando por la mínima varios partidos, pese a tener muy buenos goleadores en su plantel.

En la cuadrangular Herediano tenía seis puntos en dos juegos y no logró cerrar la cuadrangular, a partir del tercer juego apareció la cantaleta de los árbitros en las conferencias de prensa de Herediano y del tema que debería preocupar más al equipo no se decía mucho, porque para su cuerpo técnico era suficiente generar las opciones, aunque no terminaran en la red.

Ese conformismo llevó a Herediano al precipicio.

En la final Herediano decide jugar el martes para castigar a su rival, que había tenido un partido de alta exigencia el domingo en la tarde, mientras que los florenses rotaron al equipo en su juego de sábado.

Todos esperábamos que Herediano se le fuera encima a Saprissa en el Rosabal Cordero, y así lo hizo, pero la cuerda le duró muy poco, pese a haber conseguido un gol en menos de diez minutos.

Falta de ambición que le terminó costando muy caro a Jafet Soto y sus pupilos.

En la vuelta Herediano refuerza la defensa en su alineación titular para no verse sorprendidos si Saprissa atacaba mucho desde el inicio.

Al minuto 28 Saprissa se queda con un hombre menos en la zaga central. Herediano manda a calentar a dos hombres de ofensiva, pero no hace el cambio. Nuevamente falta de ambición.

Herediano pudo haber sacado a un hombre de la zaga como Junior Díaz o Heyreel Saravia y colocar a un delantero o extremo.

Era el momento para que los rojiamarillos fueran por el título, como lo había anunciado Jafet después del primer juego. Si Herediano metía un gol en el cierre del primer tiempo iba a obligar a Saprissa a atacar de forma casi desmesurada, pues ante su afición no podía cuidarse nada. Eso le iba a dar más espacios a Herediano para poder buscar un segundo gol que liquidara el título.

Pero no, mucho miedo en el banco visitante en la Cueva y Saprissa tuvo quince minutos de tregua y se dio cuenta que Herediano no se le fue encima, victoria moral para la S.

Dos remates directos al marco de Briceño y esa cifra increíblemente se mantuvo a lo largo del cierre del partido.

¡Increíble!

Saprissa sabía que, con diez, en su casa y con un plantel en el que no sobran las figuras, había que acudir al mejor argumento que tiene el equipo de Tibás, y que llega a intimidar mucho a sus rivales: la casta.

Moura se lució en su último partido con la camisa morada, Medina ingresó a reforzar la presencia defensiva para evitar oportunidades del rival y mención especial para Luis Steward Pérez, quien ingresó como lateral y logró cumplir con honores en labores defensivas y de salida, el generaleño se ganó una renovación con Saprissa.

Al final la mente se impuso, Briceño logró dejarse un penal y el mexicano Arellano, quien se veía afectado físicamente desde el segundo tiempo extra, dio el banderazo para que la Cueva celebrara el título 34 del Saprissa.}

Leonardo Pandolfo

Leonardo Pandolfo

Periodista deportivo con más de diez años de experiencia en la radio, televisión y prensa escrita nacional.
Leonardo Pandolfo



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