Deportes ahuyentan el espectáculo

Mis tres deportes preferidos, por su orden: tenis, béisbol y fútbol están, y no lo sé, si evolucionando o retrocediendo, en una forma de juego que limita y mucho el espectáculo.

Hace rato que en el tenis desapareció el juego de net, que dio paso al “huevazo”. Aquellos tenistas fabulosos como Jimmy Connors, Stefan Edberg, Pete Sampras, André Agassi y otros, que deleitaban a los aficionados con disputas del punto en furibundas “boleas” en la red, fueron desapareciendo y dieron paso a los tenistas que gracias al mortero que lanzan en su primer servicio, terminaron con el intercambio de bolas cerca de la red. Hoy gana el tenista que mete más “aces” y se fue el carajo el espectáculo.

En  béisbol, han ido desapareciendo, como por encanto, los toques de sacrificio, los robos de base, el bateo y corrido y ese juego pequeño de enormes detalles que levantaban de los asientos a los espectadores.

Hoy el béisbol es ponche y jonrón. Ya vimos como en el último Juego de Estrellas, todas las carreras fueron producto de “bambinazos” a los graderíos.

Cada vez se ven menos triples, mucho menos “doble-plays”, esa jugada tan emocionante, y hay poca acción dentro del diamante. Pasan y pasan los juegos y un “short-stop” no toca la pelota. Hoy las estrellas son los lanzadores y los jonroneros, lo que limita el espectáculo.

Y el fútbol va por un camino bien desagradable. Hoy la mayoría de los partidos se ganan  por jugadas de “bola muerta”. Los tiros libres y los de esquina están decidiendo los partidos y el espectáculo se fue al carajo.

Resulta deprimente observar esa piña de futbolistas dentro del área agarrándose, codeándose, empujándose, arañándose, abrazándose, ante la mirada impotente de los árbitros que no saben qué pitar.

Si aplicaran el reglamento, en cada tiro libre o de esquina se comete un penal, por aquello de los “abrazos” y los empujones. Ocasionalmente un silbatero lo pita por un “agarronazo”, pero enseguida se hace el “maje” ante una jugada idéntica.

El domingo pasado frente a Guadalupe, Herediano metió tres goles en “bola muerta” en 10 minutos. Todos fueron gestados en el “molote” del área. El árbitro, Geiner Zúñiga anuló el tercero, sin ninguna razón o con toda la razón, porque roces y faltas se produjeron en las tres acciones.

Disculpas por el vocabulario, pero la única forma de parar estas agresiones físicas en las áreas, es pitando penales a lo loco.

Gaetano Pandolfo Rímolo

Gaetano Pandolfo Rímolo

Periodista deportivo. A lo largo de sus 48 años de experiencia se ha ganado el respeto de todos gracias a sus polémicos pero acertados criterios.
Gaetano Pandolfo Rímolo

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