El Béisbol o Juego de Pelota

Tuve días atrás la inolvidable oportunidad de asistir a varios juegos de un deporte llamado BÉISBOL en el monstruoso y anodino estadio de los Yankees de Nueva York.

Esto gracias a mi entrañable amigo y Director de esta página, Tano Pandolfo, gran conocedor de esta disciplina, quien organiza año tras año un viaje por esta estupenda Ciudad junto con un unido grupo de viejos y queridos compañeros de Cole y de barrio.

Por ser mis deportes favoritos el balompié y el baloncesto, traté de entender, hasta donde pude, en qué consistía este peculiar juego. He aquí algunas de mis humildes apreciaciones al respecto:

– Los juegos que vi fueron de los Yankees de esta ciudad, contra los Indios de Cleveland, que se presentan sin plumas y contra los Medias Rojas de Boston, que si  juegan con medias de color rojo.

– Los partidos se disputan, no en un campo de juego en forma de paralelogramo, sino en una especie de “diamante”.

– Son dieciocho jugadores o más bien peloteros, todos vestidos con una especie de pijama pero con faja, con gorra y con una manopla de cuero. No obstante, en cada tiempo, que se llama “inning”, juegan 9 contra 1, solo que este último tiene en las manos un palo llamado “bate” para defenderse de los guamazos que le manda un lanzador, llamado “pitcher”, con una bolita del tamaño de una de tenis, pero muy dura, a más de 100 millas por hora.

– El lanzador dispara los riflazos desde un montículo llamado “lomita”, donde también se hacen “conferencias” con el entrenador, denominado “Coach”, esto cuando el partido se le pone peliagudo al pitcher porque le han arriado mas de la cuenta los bateadores a quienes les tira la bola. Es así cuando el coach llama, por teléfono, a otro pitcher que esta calentando muy lejos detrás del fondo de los jardines (bullpen).

– El pitcher tiene a un lado de la lomita una bolsita aparentemente con harina, y antes de cada lanzamiento la palmotea a fin de evitar un “safis”.

– El diamante (terreno de juego) tiene tres grandes jardines sin flores y, antes de estos, están colocadas, en un cuadrado, tres almohadillas y un “plato”, llamadas bases, por donde corren los jugadores. Las almohadillas no son para dormir si el juego está muy aburrido, pero se pueden “robar”, lo cual es bueno, porque los corredores pueden avanzar después del hurto.

– El plato, de forma romboidal, no es para comer, por si los jugadores tienen hambre cuando el juego se alarga mucho ( ya que puede durar horas, hasta que uno gane), es por donde entran los jugadores, después de los batazos y allí meten el gol, perdón, la carrera o carreras, porque pueden ser varias, máximo 4 de un solo tiro, si el bateador de turno manda un “berringazo” y la saca del estadio, entonces todos gritan y aplauden emocionados, contrario al fútbol, donde se llevaría una semerenda silbatina.

– El que recibe los bombazos del pitcher se llama “catcher”. Es como el capitán, juega de cuclillas, tiene una mascara de metal como la que usan los montadores de toros, además de una protección antibalas en la panza, rodilleras, tobilleras y espinilleras metálicas para evitar que su propio jugador, el pitcher, lo crucifique.

– Detrás del Catcher se posiciona un señor vestido de negro, generalmente muy obeso, protegido de la misma manera, se llama “Chef Umpire” y es el árbitro principal, porque hay otros tres que se sitúan alrededor de las almohadillas para controlar si se la roban.

– Este Umpire (arbitro) que no tiene pito, decide, cuando el pitcher lanzó la pelota, si es bola (cuando el tiro es muy alto, muy bajo, muy afuera o muy adentro) o si es strike, es decir si pasa centrado por el medio del plato y, con un ademán, alzando el brazo derecho grita: “tome chichí”. Cuando hay tres strikes hay ponche, no el que bebemos en Costa Rica, sino que significa que tiene que ir jalando el bateador.  Siempre se va ”chivísima”, como cuando se falla un penal. Esta acción se llama out.

– También se decreta out cuando los defensores atrapan la pelota por alto (fly) antes que la saquen del estadio o evitan que se roben los cojines. Cuando hay tres out, entra el otro equipo a tratar de defenderse de los bateadores de turno, y así sucesivamente por nueve innings o más hasta que un equipo gane por al menos una carrera más que el otro.

– Las carreras son como los goles en el fútbol y se decretan cuando uno o más peloteros pasan por el plato (home) o se lo roban.

-Por supuesto hay muchas jugadas muy curiosas, como por ejemplo una llamada ¡”pisa y corre”!, la cual consiste que en el momento que un jardinero atrapa un batazo alto y profundo, los jugadores que están en una almohadilla pueden correr a robarse la que sigue y hasta el plato, anotando, en este caso, una carrera.

– Cuando se da una jugada polémica, (Como en caaada partido entre Saprissa y Heredia)  se da una conferencia entre los árbitros y envían la jugada a una Oficina en un rascacielos de Nueva York en donde, inapelablemente, expertos toman una decisión al respecto.

– Cuando el pitcher le da, sin querer queriendo, un bolazo a la humanidad del bateador, en vez de pedirle disculpas, el bateador se le viene encima y se arma una gran bronca entre todos los jugadores y los coachs y, en general, no hay tarjetas (porque no existen) y tampoco expulsados, ya que ningún equipo puede quedarse con un jugador menos!

– En los banquillos (dog out) los jugadores que descansan mastican chicles y otras varas y escupen por todo lado dejando el piso hecho un basurero porque no hay basureros.

– Vale la pena dedicar una palabras a los espectadores: estos son muy respetuosos, profieren esporádicos insultos, cantan su himno nacional, con mucho fervor antes del inicio del juego, luego en el séptimo episodio (inning) entonan su patriótica: “God Bless América” y luego bailan felices, junto con los barrenderos, la pegajosa melodía “YMCA”, y al final del partido, en los más de 3.000 parlantes del estadio se escucha a “The Voice”, Frank Sinatra, entonando: ¡New York, New York!

Esto es algo maravilloso. Se da cuando los Yankees ganan (que es casi siempre, perdón Tanito) También, antes del match y durante este, se hartan de grandes cantidades de comida chatarra acompañada con enormes vasos de birra (¡$14. c/u!) sin que esto signifique ningún problema entre ellos.

Bueno, hay mucho más que contar, pero no deseo prolongarme para no aburrirlos. En todo caso, conste que todo lo que escribí es una parodia de este peculiar y estratégico deporte, sin ánimo de querer herir susceptibilidades. Disfruto mucho del buen humor. Esa era mi intención, si en parte llegué a lograrlo, muchas gracias, en caso contrario mis disculpas.

¡¡HOME RUN!

Fernando Aronne Castro

Fernando Aronne Castro

Fernando es seguidor de la Liga y el Milan, practica el baloncesto y es fanático de la Selección Italiana. Su ídolo es Roberto Baggio.
Fernando Aronne Castro

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Comentarios (FB)
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1 respuesta

  1. Fabio Pérez Merino dice:

    Muy buena nota Fernando. En este mundo tan agitado y tenso, es reconfortante leer comentarios de cualquier deporte, que nos saquen risas.

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