La maldición de la Copa de Confederaciones

Artúclo escrito por Brian Straus

Publicado en Sports Illustrated

Cuando la 10ª Copa de las Confederaciones empezó el sábado en San Petersburgo, lo hizo con Brasil ausente del torneo de campeones continentales por primera vez desde 1995. La FIFA y la anfitriona, Rusia, extrañarán a Brasil. El cinco veces campeón mundial es, sin duda, la mayor atracción del deporte. Pero Brasil podría no estar echando de menos a Rusia. Después de sus últimos fiascos en la Copa Mundial, la Seleção probablemente estará feliz de estar fuera de este verano previo.

Tres coronas consecutivas de la Copa Confederaciones, y luego tres fallas consecutivas en la Copa del Mundo: esa ha sido la experiencia de Brasil en cada uno de los últimos tres ciclos. ¿Hay alguna conexión? Busque “maldição copa confederações” en Google y obtendrá sólidamente unos 315.000 resultados, así que alguien piensa que sí. Cualquier persona que crea en una maldición de la Copa de las Confederaciones no tiene que escudriñar tanto para encontrar la evidencia. Ningún ganador de este torneo ha ganado el campeonato mundial subsiguiente y, de hecho, la mayoría de ellos han sufrido Copas Mundiales que les gustaría olvidar.

En la superficie, no parece una estadística muy loca. La Copa Confederaciones cuenta con sólo ocho equipos, y sólo dos o tres de ellos suelen tener perspectivas razonables en Copa del Mundo. Habrán más contendientes que se perderán la Copa Confederaciones de los que participarán en ella. Además, esta “maldición” no parece subir al nivel de lo que le suceda a México en octavos o a Inglaterra en tiros de penaltis. Y no es tan espeluznante como la cadena de fracasos del Benfica de Portugal en las finales continentales, o la carnicería que se produce siempre que Aaron Ramsey del Arsenal marca un gol.

Pero los hechos no se pueden falsificar. Y después de tres fallas consecutivas en la Copa del Mundo, algunos brasileños podrían creer que su derrota de cuartos de final de la Copa América ante Paraguay hace dos años, fue la parte más inteligente de su preparación para la Copa del Mundo.

Aquí les presentamos el caso de la maldición:

Confederación 1992 – Copa del Mundo 1994

1992 – Argentina ganó el torneo inaugural en Arabia Saudita, sin Diego Maradona.

1994 – Pero él regresó a la escuadra dos años después para la Copa del Mundo en Estados Unidos. Argentina siguió con dos apariciones consecutivas en la final con una impresionante derrota de octavos de final ante Rumania. Maradona se perdió el partido tras ser expulsado de la competencia por dopaje de efedrina. La maldición de la Copa de las Confederaciones se inició.

Copa Confed 1995/1997 – Copa Mundial 1998

1995 y 1997 – La Copa Confederaciones se organizó cada dos años entre 1995 y 2005, Dinamarca (’95) y Brasil (’97) fueron coronados campeones de los dos torneos previos a la Copa del Mundo en Francia.

1998 – Y se encontraron allí en cuartos de final. Brasil ganó un partido lleno de acción en Nantes, por 3-2, y parecía listo para reír ante la incipiente maldición al aparecer en la final de la Copa Mundial que siguió. Aparecer fue básicamente todo lo que hicieron, sin embargo. Ronaldo se enfermó misteriosamente antes del partido y él y el resto de la Seleção sonambuló a través de una derrota 3-0 contra los anfitriones.

Copa Confed 1999/2001 – Copa del Mundo 2002

1999 y 2001 – El resto del mundo descubrió lo difícil que es ganar en México cuando El Tri conquistó la Copa Confederaciones del 99 en el Estadio Azteca. Superaron a Estados Unidos en semifinales y a Brasil en la final. Dos años más tarde en Yokohama, Francia derrotó al anfitrión Japón en el juego del título. En ese momento, Les Bleus fueron los campeones reinantes de la Copa del Mundo, Europa y Confederaciones.

2002 – Luego, de alguna manera, perdieron contra el debutante Senegal en el partido inaugural de la Copa del Mundo ’02. Francia terminó 0-2-1 y sufrió una salida casi incomprensible desde la primera ronda. El destino de México fue igual de molesto. El Tri fue eliminado por los estadounidenses en octavos de final.

Por cierto, el título mundial de la Copa Mundial 2002, ganado por Brasil, se produjo después de una Copa de  Confederaciones que fue la segunda peor para ellos en sus siete apariciones.

Copa Confed 2003/2005 – Copa del Mundo 2006

2003 y 2005 – Francia recibió la Copa Confederaciones en el 2003 y venció a Camerún en una final recordada por el gol de oro de Thierry Henry y el triste y sombrío pesar que siguió a la muerte del mediocampista del León Indomable, Marc-Vivien Foé. Dos años más tarde, Brasil ganó la primera de sus tres Copas de Confederaciones en seguidilla, con un duro golpe de 4-1 a su rival Argentina, que seguramente dejó a la Seleção sintiéndose bien en su rumbo al ’06.

2006 – En Alemania, los ganadores de la Copa Confederaciones se encontraron en cuartos de final en Frankfurt, donde una virtuosa actuación de Zinedine Zidane envió a Brasil a empacar maletas. Francia se había recuperado de la decepción del ’02. Estaba jugando con todo su potencial y regresó a la final. Esta fue la oportunidad de poner fin a la maldición. Pero luego Zidane perdió la cabeza y Les Bleus cayó ante Italia en los penaltis.

Copa Confed 2009 – Copa del Mundo 2010

2009 – Los aficionados de Estados Unidos -que no tienen mucho de que preocuparse acerca de maldiciones de la Copa del Mundo- estaban emocionados con el absurdo escape de los estadounidenses en su grupo, y luego por la derrota en semifinal de la mejor clasificada España. Sin embargo, Brasil se impuso en la final de la Copa Confederaciones, preparándose para una vuelta difícil cuando retornó a Sudáfrica el verano siguiente.

2010 – Wesley Sneijder provocó disturbios cuando Brasil implosionó en una pérdida de cuartos de final contra los Países Bajos. Sólo una maldición podría explicar la ridícula embestida -de tarjeta roja- de Felipe Melo sobre Arjen Robben, que selló el destino de Brasil.

Copa Confed 2013 – Copa del Mundo 2014

2013 – Brasil fue el anfitrión de la Copa Confederaciones esta vez y la presión estaba sobre ellos. El gol de Paulinho a los 86 minutos levantó a Brasil por encima de su rival Uruguay en semifinales -hay una maldición subyacente -, y luego Neymar y Cía. destruyeron al campeón del mundo, España, por 3-0, en el juego del título.

2014 – Otra oportunidad para terminar el hechizo – Brasil no había perdido un partido competitivo en casa en 39 años. Pero el escenario estaba preparado para la manifestación más brutal de la maldición de la Copa Confederaciones hasta ahora. Neymar se rompió la espalda en los cuartos de final contra Colombia, y luego Brasil cojeó en la humillante e histórica emboscada semifinal de Alemania. Piense en las imágenes que trae a la mente “Mineirazo” y “7-1”, y es difícil creer que hubiera tal alegría en los rostros brasileños apenas 12 meses antes en Río.


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