Manu Ginobili, un ídolo latino que llevó el “aguante” a la NBA

De esas cuatro disciplinas, los estadounidenses dominan ampliamente dos de ellas a nivel mundial, me refiero al futbol americano y al baloncesto, en el beisbol y el hockey sobre hielo tienen fuertes competidores en otros países.

Pero más allá de esto, hay coincidencias en las cuatro. Hay dos cosas que los norteamericanos privilegian a la hora de valorar un jugador o una franquicia: victorias y espectáculo.

Fuera de eso, lo demás es apreciado, pero no muy destacado.

En Latinoamérica no es que ganar o entretenerse con jugadas impresionantes no sea valorado, pero hay un valor en especial que nosotros los latinos apreciamos mucho y es la entrega, característica que en la tierra del Tío Sam en ocasiones pasa de largo.

A nivel amateur o profesional, si un jugador o mejenguero no tiene mucho talento, puede destacar y ganarse un puesto o mejores oportunidades a base de entrega y sacrificio. Si usted se mata en la cancha y se convierte en un peón de su equipo, usted puede llegar a ser incluso ídolo.

Manu Ginobili anunció su retiro del baloncesto competitivo este lunes, y si algo hay que reconocerle a Manu es la entrega y la intensidad que ponía en cada jugada. Para Manu siempre fue más importante el esfuerzo que la estética de la jugada, podía tirarse de cabeza por un balón y no le importaba si su cuerpo rebotaba en el suelo, la clave era recuperar el balón.

Muchos de sus hundimientos terminaban con aterrizajes forzosos precisamente por la fuerza o la velocidad con la que iba hacia al aro, a él no le importaba salir con una cara apta para el poster, lo de él era que nadie le impidiera anotar esos dos puntos.

Pero no voy a ser tan mezquino de solo enaltecer su entrega y pasión por el baloncesto, aunque, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que Manu llevó al baloncesto el “aguante” que los argentinos privilegian en el futbol, el deporte que despierta todas las pasiones existentes en suelo albiceleste. El aguante no es otra cosa que partirse el alma en la cancha y estar dispuesto a darlo todo en cada jugada con tal de aportar al equipo.

Manu fue un jugadorazo de primer nivel, que supo sacarle el jugo al mejor entrenador de todos los tiempos y a compañeros de gran nivel. Siempre tuvo claro su rol, nunca pidió más protagonismo o golpeó la mesa pidiendo minutos o más dinero.

Un jugador inteligente con muchas herramientas que resultaron ser claves para que un equipo como los Spurs, de un mercado pequeño, marcara una época. Sus cuatro anillos y sus dos presencias en el juego de Súper Estrellas, además del título de mejor sexto hombre, reflejan lo grande que fue Ginolibili en la NBA.

Manu fue el más y mejor latino en la NBA, sin duda, y estaría entre los mejores cinco basquetbolistas extranjeros que ha tenido la mejor liga de baloncesto del mundo.

Leonardo Pandolfo

Leonardo Pandolfo

Periodista deportivo con más de diez años de experiencia en la radio, televisión y prensa escrita nacional.
Leonardo Pandolfo



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